Intocable boom inmobiliario en Mérida, complicidad y farsa entre las clausuras y permisos: ambientalistas

Existe una preocupación pública considerable y un desconcierto general entre los ciudadanos y grupos ambientalistas, y las revelaciones en los reportes de prensa que indican que, a pesar de las acciones de ecologistas y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el crecimiento inmobiliario en Mérida y Yucatán continúa generando impactos ambientales, a menudo operando de forma ilegal.
La denuncia o pregunta que surge es, “¿Qué está pasando?”, ¿Por qué sucede esto?, es la falta de coordinación entre las autoridades ambientales y municipales, una de las causas. O es la impune corrupción y la falta de supervisión también pueden estar contribuyendo a este problema, o es la sospechosa complicidad del ayuntamiento autorizando y tolerando, desde desarrollo humano, el imparable boom inmobiliario.

Cabe destacar que La Profepa ha llevado a cabo múltiples clausuras de proyectos inmobiliarios por infracciones graves como el cambio de uso de suelo sin autorización, la remoción ilegal de vegetación y el incumplimiento de condicionantes ambientales y hasta permisos por las autoridades municipales que tienen que ser revisados. En meses recientes, a finales de 2025, la Profepa clausuró varios desarrollos, incluyendo el proyecto “Ciudad Maderas Península II” en Chelem y “Savia Residencial” en Mérida, debido “presuntamente” a la falta de permisos de impacto ambiental y afectaciones a ecosistemas costeros y la selva.

A pesar de estas clausuras, la percepción generalizada y las denuncias ciudadanas sugieren que el “boom” inmobiliario sigue adelante, con desarrolladores que a menudo ignoran la normativa vigente, lo que ha llevado a advertencias por parte de la Profepa sobre posibles demoliciones de construcciones ilegales, pero pareciera que luego llegan acuerdos o los intereses económicos y políticos se imponen y en pocos meses están inaugurando y operando.
Nadie puede negar que el Ayuntamiento de Mérida sigue autorizando permisos para construcción de residenciales, mientras que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente clausura varios proyectos en la zona por incumplir con la normatividad ambiental. Pero pareciera que es como “una pantomima” o una estrategia de la dependencia federal y del ayuntamiento para subestimar a la población y hacer ver que están aplicando la ley, lo cual evidentemente no parece ser, porque el Boom inmobiliario sigue creciendo.

El Ayuntamiento de Mérida, por su parte, sigue otorgando permisos para construir residenciales en las zonas de tierras ejidales o con cambios de uso de suelo.
En 2025, el Ayuntamiento de Mérida ha autorizado varios proyectos residenciales en 2025. Según la Canadevi, hay 125 desarrollos formales activos en Mérida, y se han vendido aproximadamente 4,977 viviendas en Yucatán, con una derrama económica de $5,748,274,490. Sin contar, varios residenciales y centros comerciales que han devastado “ombligos verdes”, como él resiente en Altabrisa, norte de la ciudad. Mérida ha experimentado un crecimiento urbano acelerado, duplicando su área construida en 20 años.

La zona metropolitana pasó de 21,103 hectáreas en 2000 a 42,186 hectáreas en 2020. Si nos proyectamos al 2025, donde se ha acelerado, la capital yucateca cada día es una loza de cemento. -Ambientalistas exigen a las autoridades que se cumplan con la normatividad ambiental, que la gente ya se da cuenta de sus estrategias mediáticas: que seguirán denunciando cualquier irregularidad, daño ambiental o farsa ecológica. Además, advierten que la gente no está sola, que tienen el apoyo y respaldo de las organizaciones que trabajan por la protección del medio ambiente. Y que la protección del medio ambiente es responsabilidad de todos.
